¿Qué es el vaginismo? Síntomas, causas y tratamiento

¡Hola a todas y a todos! ¡Me presento! Mi nombre es Rosaura y soy médica, sexóloga experta en crecimiento personal a través de la sexualidad

Hoy en concreto vengo a hablaros de uno de los pilares de mi trabajo en consulta: mujeres que sienten dolor con la penetración (vaginismo primario o vestibulodinia primaria) y trabajar todo lo que supone para ellas en su día a día vivir con esta “afección”. 

Ahora llega el verano y es una época especialmente difícil para aquellas mujeres que tienen dolor en la vagina y en concreto para las que tienen diagnosticado vaginismo primario (que denominaré vestibulodinia, ya que es el término correcto para referirnos a las mujeres que sienten dolor con la penetración superficial) o tienen síntomas de vaginismo.

Imagina que tus amigas te proponen ir a la playa o a la piscina, pero ¡ups! ¡Me acaba de venir la regla! Y yo sin poder ponerme la copa menstrual ni el tampón… ¿Cómo les digo que no puedo ir? ¿Cómo les digo que yo sólo puedo usar compresas? ¿Intento ponérmelo? ¿Entrará? ¿Me dolerá? 

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¿Alguna se siente identificada? ¡Yo sí! Y mucho, ya que hace dos años también pasé y pensé exactamente lo mismo que tú. Hasta que no cumplí 28 años jamás pude meter absolutamente nada dentro de mi vagina.

Pero antes de continuar con esta historia que se repite verano tras verano en vuestras cabezas y en vuestras vidas… habrá alguna de vosotras que no sepa qué es el vaginismo, si existe tratamiento o si lo pudiera tener, así que vamos a ello.

¿Qué es el vaginismo?

El vaginismo es el término que usamos para referirnos a la vestibulodinia, que no es más que la hiperactividad de uno o varios puntos gatillo situados en la musculatura del suelo pélvico (cualquier otra definición que podáis encontraros es incorrecta).

Estos músculos están continuamente en actividad, no están relajados, independientemente del estado de relajación en el que se encuentre la mujer y por lo tanto nos puede provocar tanto una hipotonía como una hipertonía del suelo pélvico si no detenemos a tiempo esa hiperactividad. 

¿Y qué significa esto? Que no solo vamos a encontrarnos imposibilidad para introducir algo en la vagina sino, que esta hiperactividad sumada a mecanismos que potencian la percepción del dolor (mecanismos de sensibilización central) son los que nos van a ocasionar el dolor en la vagina ante cualquier mínimo estímulo doloroso, lo que se conoce como alodinia e hiperalgesia. (La alodinia es el término neurológico que viene a decir que “duele una parte del cuerpo que no tendría que doler”, como le pasa en este caso a la vagina; y la hiperalgesia es un mecanismo por el cual “nos duele más de lo que nos debería doler”).

Y todo esto hace que a la hora de intentar insertar cualquier dispositivo de higiene menstrual no sólo no te sea posible (en el caso de la vestibulodinia primaria) sino que además será súper doloroso.

Hay mujeres que a pesar del gran dolor que sienten lo introducen a la fuerza con lo que están generando y mandando más señales de dolor a su cerebro (están incrementando y potenciando los circuitos del dolor) por lo que necesitamos aprender a detectar estas situaciones de imposibilidad y ponerles remedio cuanto antes.

vaginismo-dolor-vaginaSíntomas del vaginismo

¿Cómo sé si tengo vaginismo?

Pues lo primero de todo es saber detectar los síntomas del vaginismo, es decir, si tengo dolor (dispareunia) en alguna de estas situaciones:

  • Imposibilidad y/o dolor al insertar uno o varios dedos.
  • Imposibilidad y/o dolor al insertar el pene o cualquier vibrador, dildo o juguete sexual de inserción vaginal.
  • Imposibilidad y/o dolor al insertar un tampón o copa menstrual.
  • Imposibilidad y/o dolor al introducir el espéculo y/o ecógrafo vaginal en cualquier revisión ginecológica
  • Alodinia (sentir dolor cuando no lo deberíamos sentir y/o hiperalgesia (aumento exagerado del dolor), escozor, quemazón, ardor y/o imposibilidad.

¿Cuáles son las causas del vaginismo?

¿Por qué tengo este dolor? Las causas del vaginismo son FÍSICAS y no psicológicas como siempre se ha dicho. ¿Qué me puede causar un dolor en la vagina? 

Ya hay varios artículos que nos indican la posibilidad de que se nazca con una hiperalgesia y alodinia en el introito de la vagina, en otras palabras, que sintamos dolor en esta zona desde siempre y que se vaya incrementando con el tiempo. Pero a día de hoy sólo podemos decir que el vaginismo depende de muchos factores (es multifactorial) y muchos de ellos, por desgracia son aún desconocidos.

Pero tanto un vaginismo primario (el dolor ha existido desde siempre) como uno secundario (empiezo a tener dolor y/o imposibilidad en la vagina, aunque nunca lo haya sentido), comparten causas y factores de riesgo:

  • Desde una endometriosis hasta unas candidiasis de repetición, pasando por episiotomías, cesáreas, patologías de la columna vertebral, problemas de micción o de defecación, caídas “de culo” en la infancia, bruxismo (rechinar o apretar los dientes) y/o problemas en la articulación temporomandibular, dolor pélvico en la infancia… 

No te imaginabas que había tantas causas del vaginismo, ¿verdad? 

Y ahora viene la pregunta del millón…

Copa menstrual y vaginismo

¿Puedo usar la copa menstrual si tengo vaginismo y/o dolor?

Pues depende de varios factores. Algunas mujeres con vaginismo y/dispareunia (dolor) pueden usar la copa menstrual (vaginismos menos severos y con menos dolor o en la etapa final del tratamiento) pero otros, los más severos no pueden, ¡NI DEBEN! introducir la copa menstrual ni tampoco forzar la inserción hasta que el tratamiento del vaginismo esté más avanzado porque, sino estaremos potenciando los circuitos del dolor como hemos comentado anteriormente.

El forzar la entrada para que entre la copa puede originar lesiones en la mucosa vaginal e incluso sangrado así que…NADA DE FORZAR la entrada de nada en la vagina. Si lo intentamos a la fuerza la sensación puede pasar de ser molesta a ser dolorosa.  Siempre hay que INDIVIDUALIZAR su uso ya que cada vaginismo, cada vagina y cada chica es diferente y tienen también diferentes tiempos.

Sé que esta situación te genera frustración, rabia y tristeza porque, sientes que todas tus amigas pueden disfrutar de un día de playa o de piscina normal y tú nunca has podido hacerlo, pero ¡esto no debe ser motivo de tristeza o de vergüenza sino de oportunidad!

Puede ser un buen momento para pedir ayuda profesional y además empezar a contar a nuestras amigas que tenemos vaginismo y poder empezar a naturalizar esta situación.

Si nos seguimos escondiendo estamos perpetuando el malestar y el sentirnos peor aún con nosotras mismas.

vaginismo-copa-menstrual

Es tan fácil (bueno fácil, ya me entendéis…) cómo decir «tengo dolor en la vagina y no puedo ponerme la copa menstrual«.

No hace falta que uséis el término “vaginismo”, a mí tampoco me gusta ni tampoco es correcto, pero si os sentís más cómoda diciendo que sentís dolor y punto, hacedlo así. Vuestras amigas no os van a juzgar, no se van a reír, eso es lo que te cuenta tu vocecilla de la vergüenza y el miedo.

No es cuestión de espacio ni de estrechez de tu vagina, es cuestión de hiperactividad.

Tu vagina no es estrecha o defectuosa, tu vagina siente dolor y tenemos que encontrar las causas y hacer un abordaje multidisciplinar para dejar de tenerlo.

Tratamiento del vaginismo

¿A quién acudo una vez que detecto que siento dolor en la vagina o creo que puedo tener vaginismo?

Debemos acudir a una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y a una sexóloga especializada en dolor con la penetración.

Necesitamos saber las posibles causas físicas de ese vaginismo o de ese dolor y por lo tanto tu fisioterapeuta te ayudará a resolver esa hiperactividad que se ha generado en tu musculatura y hará que tu vagina vuelva al estado natural sin dolor que le ha pertenecido siempre.

Y por otro lado debes contar con la ayuda de una sexóloga que te ayude a abordar las consecuencias que genera a nivel emocional, sexual y relacional el vivir día a día con este dolor e imposibilidad, para que te de las herramientas que necesitas para volver a confiar en ti, en tu vagina, para dejes de sentir miedo al dolor, para que vuelvas a recuperar la autoestima que el vaginismo te quitó y puedas volver a sentirte libre.

Si sólo realizamos terapia sexual no resolveremos el dolor físico y si sólo trabajamos con la fisio de suelo pélvico nos faltará resolver el malestar emocional y sexual que me causa vivir con vaginismo.

Por eso el abordaje siempre debe hacerse con un equipo multidisciplinar.

Para acabar quería deciros a todas que no tenéis que sufrir ni sentirnos mal por no poder usar la copa ya que tenemos otras alternativas sostenibles mientras estáis en tratamiento. ¿Cuáles? Las braguitas o tangas menstruales sostenibles y las compresas de tela son la mejor alternativa en nuestra transición a una vida sin dolor en la vagina.  

vaginismo-alternativas-sostenibles

Menstruar y tener vaginismo no tiene que ser motivo de preocupación. Podrás ponerte la copa una vez realices tratamiento para tu dolor y siempre y cuando tu sexóloga o fisio de suelo pélvico te aconsejen que es el momento adecuado para hacerlo.

Un abrazo enorme a todas esas vaginas dolorosas que pronto dejarán de serlo.

 

Rosaura-vaginismo-sintomas

Mi nombre es Rosaura y soy médica, sexóloga experta en crecimiento personal a través de la sexualidad. Me dedico a ayudar a mujeres que han pasado por dificultades o disfunciones sexuales, dolor o imposibilidad de penetración, culpa, baja autoestima, miedo, creencias limitantes, ansiedad y que se sienten desconectadas de ellas mismas y de su sexualidad. 

Mujeres que necesitan conocerse, transformarse, y que no hayan vivido con libertad y confianza su sexualidad.

¿Y por qué? Porque yo también he pasado por ahí. Viví hasta los 28 años con dolor en la penetración, con vaginismo primario y siempre me sentí inferior, insegura, culpable, frustrada… Por eso nació el proyecto, @todaslasvaginasseabren y te  animo a que te sumes en redes sociales para que nos ayudemos entre todas a difundir el mensaje. Puedes contactarme en todaslasvaginasseabren@gmail.com o en despachos Espais&Co (Calle Castillejos,326,1,1).