¿La copa menstrual es realmente ecológica?

Siempre digo que la copa menstrual CYCLO, además de ser un producto seguro e inocuo para tu salud por estar fabricada con silicona de grado médico; es un producto mucho más ecológico y sostenible que los tampones y las compresas desechables.

Porque, ¿sabías que una persona menstruante llega a generar 9600 residuos procedentes de tampones y compresas a lo largo de toda su vida fértil?

Esto, teniendo en cuenta que cambias tú tampón o compresa cada seis horas, que es el máximo de tiempo recomendado. Si tienes sangrado abundante tendrás que utilizar más productos…. Imagínate todo ese plástico no biodegradable.

240 Productos desechables para tu menstruación en 1 año frente a una copa menstrual que te podría llegar a durar ¡hasta 10 años!

Pero realmente, ¿hemos leído algún estudio que demuestre que realmente la copa menstrual es más ecológica que los productos de higiene menstrual de usar y tirar?

Copa menstrual CYCLO VS productos desechables

Hasta la fecha no había ningún estudio que tuviese en cuenta todos los factores que influyen para saber si realmente la copa es un producto sostenible, como el impacto de fabricación, materiales, limpieza y cuidado… pero ahora ¡ya tenemos uno!

Patricia Sánchez Oliva, estudiante de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería y Diseño Industrial en la Universidad Politécnica de Madrid, contactó con CYCLO con el propósito de que le facilitásemos información sobre la producción de las copas, y os enviásemos una encuesta para saber de primera mano cómo hacíais vosotras uso de la copa menstrual, indiferentemente de nuestras recomendaciones de uso.

Gracias a ello, pudo desarrollar su TFG  que teniendo en cuenta todos los factores que influyen en la producción, transporte y cuidado de la copa, se centra en arrojar a la luz si realmente la copa es un producto sostenible para la menstruación cómo pensamos, o no.

Así que presta atención si quieres saber cuáles han sido los resultados.

¿Qué productos de higiene menstrual son más populares?

Seguro que esto no te sorprende. El estudio dice que, los productos para la higiene menstrual más populares entre la población, son las compresas desechables (78%) siguiendo con el uso de tampones con aplicador (52%).

Productos desechables para la menstruación

Como ya sabíamos, todavía existe muchísimo desconocimiento en todo lo relacionado con la menstruación y la salud ginecológica femenina, pero este estudio nos ha hecho corroborarlo con más firmeza.

Las mujeres y niñas todavía siguen escogiendo el uso de compresas y tampones para vivir su menstruación, ya que los productos desechables son de más fácil acceso por poder encontrarlos en cualquier supermercado. Pero tal y como señala el estudio, aunque solo un 9% de la población que menstrua utiliza la copa, a un 31%  de las personas les gustaría probarla.

¡La copa es el producto de higiene menstrual que más interés genera! Si te encuentras dentro de ese 31%, ¿A qué estás esperando?

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Anteriores estudios

Hay una gran carencia de estudios en cuanto al impacto medioambiental de los productos de higiene menstrual.

Copa menstrual CYCLO y flores

En casi todos los estudios recopilados para el trabajo de Patricia se llega a la conclusión de que no existe mucha información accesible para el público, ya que las empresas no están obligadas a especificar todos los componentes de los productos.

Los estudios que se conocían hasta ahora, no habían tenido en cuenta el impacto de la limpieza de los productos de higiene (como el gasto de agua, la energía, etc.)

En 2019 Elsevier publicó un estudio en un artículo llamado Femenine hygine product lifecycle inventory and impact assessement (Hait & Powers, 2019). En este, se utiliza la metodología del Análisis de Ciclo de Vida para comparar productos de higiene menstrual (compresas y tampones desechables tradicionales frente a la copa menstrual), pero no se incluye el inventario e impactos de la esterilización de la copa (hirviéndola) durante la etapa de uso en su ciclo de vida.

Otro estudio posterior, financiado por la conocida empresa Johnson & Johnson, compara la copa menstrual con los pañales reutilizables para bebés, en los cuales el lavado tiene un impacto muy importante dentro de su ciclo de vida, pudiendo hacerlos incluso más dañinos para el medioambiente que la alternativa desechable. De esta forma, pone en duda la validez del análisis (iPoint, 2020).

Entonces, dado que en estos estudios se habían dejado cabos sin atar, Patricia, no solo ha hecho un estudio similar al de Elsevier, utilizando el método de Ánalisis de Ciclo de Vida, sino que además, también ha tenido en cuenta muchos más factores.

¿Qué ha tenido en cuenta este estudio?

Este estudio no solo tiene en cuenta la esterilización de la copa, sino que también, tiene en cuenta los hábitos de limpieza reales de vosotras, nuestras clientas.

Este análisis incluye cuatro etapas del ciclo de vida de la copa menstrual:

  • Obtención y producción de las materias primas
  • Transporte, 
  • Uso 
  • Procesamiento como residuos. Se considerará que ninguno de los materiales, tanto de la copa como de su envase, serán reciclados. Por lo tanto, se calculará su impacto en un vertedero.
Copa menstrual CYCLO con packaging

Además se ha comparado con los resultados del impacto de las compresas y tampones del estudio de Elsevier y analizado el impacto del uso de la copa en 3 escenarios diferentes:

Escenario principal

Este sería el uso basado en vuestras respuestas de la encuesta, es decir, el uso que comúnmente más se lleva a cabo. La encuesta se dividió en 3 partes: limpieza, esterilización y blanqueado.

Estos fueron los resultados:

Limpieza

La frecuencia media con la que se vacía la copa es de 2,8 veces al día. El 99,6% de las usuarias afirman usar agua para limpiarla en la mayoría de las ocasiones. 

El  74,1% afirma no usar nada además de agua en el enjuagado de su copa menstrual, mientras que un 15,6% y un 9.5% afirman usar habitualmente jabón y papel higiénico, respectivamente. 

Un 0,4% de las mujeres utiliza toallitas húmedas, y un 0,4%, otros productos no especificados. 

Durante el lavado, el grifo permanece abierto de media 13 segundos. El 63,4% de las encuestadas utiliza agua fría. El incremento medio de la temperatura del agua utilizada para el lavado es de 10º.

Esterilización

Esterilizando copa menstrual CYCLO

La frecuencia media con la que las usuarias esterilizan su copa menstrual es de 1,22 veces por ciclo. El 86,4% lo hacen poniendo un cazo de agua a hervir, mientras que el 11,6% usan el microondas.

Otras opciones más minoritarias son el uso de pastillas esterilizadoras (0,4%) y de un hervidor y un recipiente donde se vertería el agua después de llegar a su punto de ebullición (1,6%). De media, se utilizan 510 ml de agua. Cuando se use el cazo, la copa hervirá de media 3,5 minutos, y el microondas se usará de media durante 3 minutos.

Blanqueado

El 85,5% de las usuarias afirman no blanquear nunca su copa menstrual, siendo la frecuencia media de 0,33 veces por año. El 84,6% de las que sí lo hacen, utilizan agua oxigenada.

Blanqueando copa menstrual CYCLO

Escenario favorable

En el escenario favorable se asumirá que el uso de la copa menstrual se lleva a cabo siguiendo a la perfección las recomendaciones que nosotras ofrecemos. Además, se seleccionará para este escenario el uso de energía con un impacto menor (caldera de gas). Este escenario constituye una representación del uso ideal del producto.

Escenario desfavorable

En este escenario se escogerán las respuestas de la encuesta que suponen un mayor consumo de materiales o energía, es decir, el valor máximo de las variables consideradas en la encuesta. 

Se trata del escenario de uso posible con el mayor impacto medioambiental. Sin embargo, este no representa los hábitos reales de ninguna proporción de usuarias, sino una combinación de los hábitos más dañinos para el medio ambiente.

¿Cuál es el veredicto final? ¿Podría la copa no ser ecológica?

Los datos han demostrado que tanto haciendo un uso óptimo como normal de la copa, su impacto medioambiental es inferior al de los productos desechables tradicionales. Dos veces inferior en el escenario normal, y ¡20 veces inferior en el óptimo!

Los correctos hábitos de uso de las usuarias de la copa son de vital importancia para que el impacto no se eleve e incluso llegue a ser mayor que el de compresas y tampones.

Pero, ¿Qué hace que aumente el impacto total del producto? ¿Cuáles son los puntos críticos en los hábitos de las usuarias que podrían hacer que se multiplicase, llegando a superar al de los productos desechables?

Como se esperaba, la etapa de uso es la que tiene un mayor impacto en el caso de la copa menstrual, en los tres escenarios, pero ¿qué hábitos son los más problemáticos?

Esta gráfica muestra que usar energía durante el lavado, es decir, usar agua caliente para aclarar la copa menstrual tras vaciarla, es el hábito que más aumenta el impacto total de la copa menstrual.

En el escenario desfavorable, que es el único en el que se ha considerado uso de papel higiénico y jabón para aclarar la copa, estos “otros materiales” cobran importancia, pero no llegan a generar un impacto significativo.

Y ahora lo que estabais esperando con más ansias… ¿Es más ecológica la copa que los tampones y compresas?

Pues bien. En el escenario normal, cuando lavamos la copa menstrual la mayoría de mujeres lo hace con un incremento en la temperatura de 10º. En el escenario óptimo, lo ideal sería enjuagar tú copa con el agua totalmente fría, a temperatura ambiente, lo que significaría que no haría falta que se encendiese el calentador y así estaríamos ahorrando energía.

Aun con esto, el impacto de la copa menstrual en el escenario real, comparado con el de compresas y tampones es mucho menor.

Los resultados en el escenario desfavorable han mostrado que cuando aclaras tu copa incrementando la temperatura del agua más de 30º, la copa menstrual pierde su beneficio ecológico frente a los tampones, por lo que diríamos que causaría el mismo impacto medioambiental.

Si la temperatura del agua se eleva 50º o más, el impacto sería mayor incluso que el de las compresas desechables.

No obstante, quiero dejar claro que este último uso de la copa no es representativo de ninguna mujer, pero es interesante mostrar la importancia de usar la copa correctamente.

La forma en la que limpiamos nuestra copa es lo que más puede elevar el impacto, pero hay otros factores que lo incrementan aún no llegando a ser tan alto como el de los tampones y compresas.

El uso de jabón dobla el impacto total de la copa menstrual. Además, en CYCLO nunca recomendamos su uso porque puede deteriorar el material y hacer que tu copa dure menos tiempo. 

Incluso en el caso más desfavorable, esterilizando la copa más de dos veces por ciclo, usando más de un litro de agua, e hirviéndola durante más de 5 minutos, el impacto de la copa no aumenta tanto como en el caso del lavado. 

Sin embargo, también deberían seguirse las recomendaciones para conseguir tener el menor impacto posible.

En conclusión, se ha comprobado que, a excepción del incremento de la temperatura del agua en el lavado, ninguna de las variaciones de los valores medios obtenidos en la encuesta, con respecto al uso óptimo de la copa, afectan sensiblemente al impacto de la misma, por lo que podéis estar tranquilas, y podemos decir alto y claro que ¡La copa menstrual SÍ es ecológica!

Ya lo sabíamos, pero por si alguien no se lo creía aquí le traemos las pruebas científicas.

Si quieres leer el estudio completo tienes el link aquí.

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