Diferencias entre la copa menstrual y el tampón

La copa menstrual llegó un día para cambiarme la vida y no volver a usar un tampón jamás. ¿Crees que estoy exagerando? Te cuento: con la copa menstrual puse fin a infecciones, empecé a no tener asco de mi sangre y gracias a ella tiré del hilo del autoconocimiento de mi ciclo menstrual. Poco a poco, fui entendiendo que mi dolor menstrual NO era normal, y que existía OTRA forma de vivir mi menstruación.

Una positiva, brillante. Una en la que yo tenía el poder.

Eso sí: al principio me asustaba un poco. Descubrí la copa por internet, cuando aún se relacionaba la copa menstrual con objetos sexuales. No sabía bien cómo ponérmela, si me dolería, si se “perdería” por ahí dentro y no podría extraerla (luego descubrí que mi vagina efectivamente no era “infinita”). Y sobre todo, la GRAN pregunta:

¿Qué diferencias y ventajas tendría la copa menstrual frente a los tampones que había usado “toda la vida”?

Diferencias entre la copa menstrual y el tampón

La copa menstrual y el tampón son dos productos de higiene menstrual que se introducen en el canal vaginal. La diferencia principal es que la copa recoge tu sangre, mientras que el tampón la absorbe. Y bueno, que la copa se puede quedar contigo hasta 10 añazos, mientras que el tampón… ¡Acaba en la basura tras su uso! 

La comparativa entre la copa menstrual y el tampón es bastante extensa, así que ¡sigue leyendo, que te cuento todos los detalles!

La copa recoge la sangre menstrual y deja humedad

El tampón absorbe tu sangre para que no manches. Pero, ¡ojo! también se impregna de muchos componentes de tu vagina importantes para tu salud vulvovaginal y hace que esa zona esté mucho más seca.

Sin embargo, la copa menstrual recoge tu sangre. Puede parecer lo mismo, pero eso sin duda marca LA diferencia.  La copa CYCLO está hecha de material inocuo para tu vagina, es decir, que respetará en todo momento la humedad para que todo fluya y que no se produzcan infecciones.

¿Qué beneficios tiene la copa menstrual frente al tampón? En este aspecto, la copa te ayudará a saber cuánta cantidad de sangre expulsas en cada ciclo. Con el tampón, también puedes hacer una aproximación pero siempre llevarás un control más preciso con la copa.

Si utilizas más de 6 tampones al día, o si tienes que cambiarte en menos de una hora, tu sangrado se podría considerar abundante. Aún así, no sabrías con exactitud cuántos ml expulsas, y tendrías que guiarte por la cantidad de tampones que utilizas y tus criterios higiénicos (hay mujeres que por cuestión de comodidad, se cambian más veces que otras).

Con la copa menstrual CYCLO esto NO pasa: es transparente y tiene varias marcas para medir los ml de sangre. Por tanto, podrías saber si entras dentro de la media (entre  30-60 ml  de sangre por ciclo) o eres más bien “abundante” (si superas los 80 ml). ⁠Si este último es tu caso, puedes leer más sobre ello aquí.

El tampón genera mucha sequedad vaginal

Para explicar esto siempre pienso en una situación: tú, con la menstruación, en verano y una piscina llena de cloro. Después de estar bañándote, te quitas el tampón… ¿Cómo está?

Yo lo recuerdo empapado, lleno de agua con cloro y sangre menstrual. En ese momento no me escandalizaba, pero ahora, pensándolo… ¿hasta qué punto es bueno que tengas en la vagina un producto que “absorbe” todo? Que recoge el agua clorada de la piscina y se mezcla con tu sangre y otras sustancias que hay en tu vagina.

Ese “hábitat” es ideal para las infecciones. Y no solo eso: provoca una sequedad que no beneficia en absoluto al ph de tu vagina.

Fabricados con diferentes materiales

La copa menstrual no altera el PH vaginal

A diferencia del tampón, la copa menstrual no altera el ph vaginal. Y podemos decirlo bien claro y bien alto.

Eso sí, cuidado cuando elijas tu copa. Fíjate bien que sea “silicona de grado médico” porque eso significa que ésta ha sido aprobada y examinada para corroborar que no tiene otros aditivos de las siliconas corrientes.

Por eso, la copa CYCLO, está hecha del mismo material que algunas prótesis mamarias, dispositivos subdérmicos, catéteres… Esto nos garantiza que es segura porque posee propiedades que pueden ser utilizadas con seguridad en contacto con el tejido vivo (es decir, que es biocompatible).

El tampón puede dejar residuos dentro de la vagina

 ¿Alguna vez has sumergido un tampón en un vaso de agua? Si es así, lo habrás visto con tus propios ojos… se deshace y empieza a soltar fibras. Una especie de “motas blancas” que flotan en el agua. 

La vulva y la vagina nos piden muy poco para mantenerlas sanas: un poco de agua y ya. Nada de duchas vaginales, ni de jabón que altere su propio ecosistema. Por eso, imagínate el impacto que tiene que “dejemos” sustancias extrañas en ella. Esos residuos que dejan los tampones, además, pueden contener:

  1. Cloro: El principal agente usado en los procesos de blanqueamiento de las fibras⁠⠀
  2. Dioxinas: Un residuo del proceso de blanqueamiento de los tampones y que supone un grave riesgo para nuestra salud. ⁠⠀
  3. Rayón o viscosa: Una fibra sintética de baja resistencia, especialmente en estado húmedo (por eso los tampones sueltan pequeñas partículas dentro de tu vagina)⁠⠀
  4. Plástico: Un disruptor endocrino que contamina el medioambiente y que afecta a su equilibrio hormonal (por eso también es importante evitar las copas menstruales hechas de plástico). ⁠⠀

La copa menstrual no deja ningún tipo de residuo. Eso sí: asegúrate de que sea de calidad, siempre de silicona de grado médico como la que tenemos en CYCLO. Si es sin colores ni tintes, ¡mucho mejor!

Manos sosteniendo muchos tampones

¿Cuál de los dos métodos es más económico?

Vamos a hablar de números. Si ponemos como referencia el precio de la copa CYCLO (25.90€) y puedes tenerla contigo una década… Esto supone un coste de 0.20€ al mes o 2.50€ al año. Teniendo en cuenta que una caja de tampones cuesta entre 4 y 5€, la inversión en tu copa la recuperarás en menos de 5 ciclos. 

Menstruamos alrededor de 40 años de nuestra vida. Si somos más o menos regulares, y menstruamos cada mes, utilizaremos 12 cajas de tampones al año, lo que nos colocaría en un gasto aproximado de 60€ al año y 2.400 € en toda nuestra vida reproductiva. 

En cambio, apenas tendremos que comprar 4 copas a lo largo de esos 40 años. Un gasto de 103.6€, pero sobre todo un AHORRO de 2.296€ frente a los tampones.

Colocación de cada método 

¿Cómo va a ‘caber’ la copa si ya me cuesta ponerme un tampón? Ya, yo también he estado ahí: pensaba que la copa jamás entraría en mis posibilidades por ser «demasiado grande» y que estaría utilizando tampones el resto de mi vida fértil.

Pero claro, cuando la doblas...¡Te das cuenta de que es del mismo tamaño que un tampón corriente! Por eso, lo mejor es que le des una oportunidad.

Muchos tampones desechables tienen “aplicadores de plástico” para introducirse correctamente. Esto puede parecer una desventaja frente a la copa, pero nada más lejos de la realidad.

Si doblas la copa, y la cierras en un puño vas a flipar… ¡Es igualito que el tamaño de un tampón! ⁠

Un truco para que la copa entre mejor es humedecerla con agua antes de introducirla. Luego, pliégala como más cómoda te parezca:

  • Pliegue «C» dóblala por la mitad imitando la letra ‘c’⁠
  • Pliegue «S» intenta formar la letra ‘s’ en una especie de zig zag⁠
  • Forma de flor como si fuera un tulipán , simplemente hundiendo uno de sus lados⁠
Formas de doblar tu copa menstrual

¡Ah! Y recuerda: la copa menstrual no se pone tan arriba como un tampón. Así que la mayoría de veces apenas tienes que introducir los dedos para colocarla. ⁠ Nuestro canal vaginal está ligeramente inclinado, por lo que la copa no se introduce hacia arriba, sino algo más inclinada hacia la columna vertebral. ⁠

Un tip para saber que NO te la has puesto correctamente, por ejemplo, es si notas muchas ganas de hacer pis todo el rato, porque entonces puede ser que la copa vaginal esté presionando tu uretra. En ese caso, trata de mover la bolita hacia atrás.

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Impacto medioambiental de cada uno

¿Sabías que una persona menstruante llega a generar 9600 residuos procedentes de tampones y compresas a lo largo de toda su vida fértil? Esto, teniendo en cuenta que cambias tu tampón cada seis horas, que es el máximo de tiempo recomendado. Si tienes sangrado abundante tendrás que utilizar más productos…. Imagínate todo ese plástico no biodegradable.

240 tampones desechables para tu menstruación en 1 año frente a una copa menstrual que te podría llegar a durar ¡hasta 10 años! Además, con la copa no necesitas nada más que tus manos para introducirla, nada de aplicadores de plástico ni envoltorios.

Pero más allá de los componentes que contaminan y afectan a nuestra salud y la del planeta, su impacto va mucho más allá. Los tampones no se reciclan (no son biodegradables) y generan miles y miles de toneladas de basura a nivel mundial. Además la quema de estos residuos (si es que no acaban en la naturaleza) emite gases tóxicos⁠.⁠⠀

Mujer sujetando la copa menstrual y sonriendo

¿Cómo deshacerse de la copa menstrual?

Quemándola. ¿Ha sonado un poco pirómano? Pues así es. La copa menstrual no es biodegradable como tal. Pero la silicona médica NO contamina, por lo que puedes quemarla para poner fin a su uso.

Eso sí, antes de quemarla asegúrate de que el material de tu copa menstrual es silicona médica como la de CYCLO, y no plástico o TPE (muchas copas baratas son de este material). De esta forma solo desprende sílice, dióxido de carbono y vapor de agua y no gases tóxicos como la quema de plástico…

Puedes tirar esta arena a la basura normal. Otra opción es tirar tu copa directamente al contenedor, después será incinerada en los centros de tratamiento de residuos, después de 10 maravillosos y menstruales años a tu lado.

¿Con cuál hay más probabilidades de Síndrome de Shock Tóxico?

La copa menstrual NO está asociada al SST o síndrome de shock tóxico, como sí lo están los tampones. De hecho, las probabilidades de SST aumentan cuando usamos tampones de gran absorción cuando no es necesario, dejamos el tampón dentro de la vagina más de 4 o 6 horas o los usamos durante toda la noche.

De hecho, según un estudio sobre el conocimiento del shock tóxico en estudiantes del grado de enfermería, si se usa tampones, se recomienda:

  • Seguir las instrucciones del paquete para la inserción.
  • Elegir la absorbencia más baja para su flujo.
  • Cambiar el tampón por lo menos cada 4 a 8 horas.
  • Conocer las señales de advertencia del Síndrome de Shock Tóxico.
  • No utilizar tampones entre los periodos menstruales.

Tiempo que los podemos llevar puestos el tampón vs la copa

Esta es fácil. Los tampones pueden estar en tu vagina hasta 6 horas, 8 como muchísimo. PERO aún así, lo ideal es cambiar los tampones más o menos cada cuatro horas.

Y, en cambio, puedes olvidarte de que tienes tu copa menstrual CYCLO puesta hasta pasadas las 12 HORAS recomendadas.

Uso mientras dormimos

Teniendo en cuenta el tiempo de utilización recomendado, yo evitaría dormir con un tampón. Sin embargo, sí que duermo con la copa: me cambio antes de dormir y puedo dormir hasta 12 horas con ella puesta. A la mañana siguiente, la vacío, la limpio con agua tibia… ¡Y vuelta a empezar!

La copa se puede cambiar aunque no esté llena…

Cuando te sacas un tampón, ya no hay vuelta atrás. Puede que no hayas sangrado, o lo hayas hecho muy poco, pero sabes que ese tampón va directito a la basura. En cambio, puedes vaciar tu copa menstrual aunque no esté llena y chequear cómo va cambiando tu sangre menstrual a lo largo del periodo.

 Por cierto, la talla de tu copa no varía según la cantidad de flujo que tengas. Influyen otros factores como la edad, si has tenido parto vaginal o no… Por eso, si tienes mucho flujo, no tienes que cambiar de talla. Simplemente, cambiarla cada menos tiempo. 

La copa te permite conocer tu sangre

Sí, tu sangre. Una sangre menstrual que en realidad NO HUELE. 

Los perfumes «antiolor» de los tampones llenos de tóxicos terminan causando el efecto contrario.⁠ La sangre, mezclada con esos componentes es lo que realmente huele fatal. Por no hablar de las posibles infecciones que puede crearte.

Gracias a la copa menstrual vas a descubrir que tu sangre en realidad no da asco y que probablemente “no es tanta” como crees cuando utilizas tampones. 

Las diferencias entre una copa menstrual y un tampón son muchas. O si no, pregúntale a tu cuerpo, a tu bolsillo y de paso, también, al mundo.

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